Guía de viaje de Londres Vol.4

La mejor forma de visitar un lugar es andando. Caminando mucho. Y eso es lo que hicimos en nuestro cuarto día en la capital inglesa. Además, estrenaremos por primera vez la London Pass, viajaremos al pasado y al futuro y nos sentiremos unos reyes y reinas. ¿Quieren saber cómo?

Churchill War Rooms

En este día comenzamos a utilizar nuestra London Pass. Para aquellos que quieran saber todo sobre ella, aquí les dejo una entrada en la que la explicamos al completo. Nuestra primera parada eran las salas de guerra utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial, que además, incluye un museo sobre Churchill. Se sitúa en las inmediaciones de St James’s Park. Como viene siendo habitual, el mejor truco para entrar rápido y sin aglomeraciones, es visitar las cosas a primera hora. En este caso, el museo abría a las 09.30am, por lo que unos 15 minutos antes ya estábamos allí. Sin embargo, para nuestra sorpresa, ya había gente, teniendo que hacer cola durante unos 30 minutos aproximadamente. De hecho, creo que fue la mayor cola que tuvimos que hacer en todo nuestro viaje. Fue un poco desesperanzador hacer tanta cola habiandose uno levantado tan temprano. Sin embargo mereció la pena.

El lugar incluye las salas de guerra que utilizaron durante la Segunda Guerra Mundial. A través de una audioguía extensa, uno puede escuchar y comprender el uso que se le dieron a estas zonas. Pero aun así, me gustó más el museo de Churchill que tiene el lugar. Es un museo completamente moderno, lleno de elementos interactivos, paneles con videos y la información biográfica del personaje. Personalmente debo decir que el museo casi “santifica” la figura de Churchill, cosa por otro lado esperable, pero me hubiera gustado que se hiciera hincapié en aquellas sombras del personaje. Aunque haya mencionado ese aspecto negativo, la valoración general es positiva. Yo animo a que le deis una oportunidad a este lugar. Eso si, reservad una buena cantidad de tiempo, ya que la visita si la queréis hacer completa (escuchando los audios, interactuando en el museo), se os puede ir por encima de las 2 horas. La mejor opción en este caso es una opción mixta e ir escuchando aquellos que realmente os llamen más la atención).

Nuestro ritmo de comida también se adapta al viaje, haciendo las comidas casi a media mañana. El objetivo era exprimir al máximo las horas en las que los museos y monumentos están abiertos. Fuimos a un Five Guys sobre las 11:30 de la mañana. ¿Merece la pena ese ritmo? Las ventajas que le encontramos son varias: cuando vas a comer no tienes que hacer cola ni tiempo de espera, se madruga bastante (por lo que el hambre llega más temprano) y se exprime la planificación mucho más. El principal inconveniente, claro está, es que cuando cae la noche tu barriga ruge como la que más.

Science Museum

Arte, historia, zoología, biología, paleontología… son algunas de las disciplinas de las que hemos podido aprender en los museos que ya hemos visitado (Museo de Historia Natural, National Gallery, British Museum); pero Londres también tiene un museo dedicado a la ciencia, con un claro enfoque didáctico, y una sala de cine IMAX dónde ver un documental. Era un documental sobre la Tierra, vista desde el espacio, en un inglés sin subtítulos; aunque no es un documental de demasiadas explicaciones sino más bien de imágenes y sonidos. La entrada al Science Museum es gratuita pero ver la película cuesta dinero. Si tienes la London Pass está incluida. En función del día que vayáis y el horario hay diferentes películas (siempre documentales relacionados con la Tierra, el espacio y la naturaleza). Yo particularmente disfruté mucho del documental. La calidad de imagen y sonido era impresionante y nos permitió descansar las piernas casi a mitad de viajes. Bueno, Ana descansó algo más que las piernas. [No preguntéis a Ana por el contenido del documental]. Nos gustó especialmente la parte del museo dedicada a la aviación, ya que puedes comprobar cómo es la estructura de un avión por dentro y observar la evolución en ese campo. Hay una zona llena de simuladores de vuelos (pero es de pago). Otro punto destacable y recomendable es la interactividad de este museo. Hay juegos en pantallas que te enseñan cómo se gestionan las maletas en los aeropuertos, sobre la memoria, de visión, etc.

Nuestro siguiente paso era el Royal Albert Hall. El camino hasta allí hizo incrementar automáticamente nuestra cuenta bancaria. (Es broma). Pero pasear por esas calles, en las inmediaciones del Royal Albert, es ver toda una amplia gama de vehículos de un coste desorbitado. [Lea con voz de anuncio: ¿Cansado de pasear por calles llenas de Renault Clio, Nissan Micra y algún que otro Opel Corsa? ¡Camine cerca del Royal Albert Hall y descubre el coche que no podrás pagar ni en 3 vidas!] Para nuestra sorpresa, cuando entramos, nos dijeron que no había visita guiada ese día, ya que había un acto de National Geographic y lo estaban preparando todo. Esta es la clase de contratiempos que uno no puede prever en sus viajes. Hicimos algunas fotos por fuera y nos quedamos con pena por no haber podido entrar.

Kensington Palace

The Albert Memorial nos da la bienvenida a Kensington Gardens (parque conjunto a Hyde Park), en la que se encuentra el palacio que da nombre a esta zona. Da la impresión de que no es uno de los imprescindibles cuando lees diferentes guías de viajes. Pero avisamos desde ya. Es un imprescindible. Hay que visitar Kensington Palace si o si o si. En el camino hasta el palacio nos encontraremos una zona ajardinada, de un tamaño insospechable. Como hacía buen tiempo, estaba lleno de personas practicando deporte y caminando por allí. Por cierto, es en esta zona dónde encontramos un mayor número de ardillas. Las puedes encontrar muy fácilmente y no suelen temer la presencia humana. Aun así no olvidemos respetar a los animales que encontremos por allí y evitemos cualquier acción que pueda perjudicarles.

Una vez adquirida la entrada (incluida en el London Pass), accedes por una escalinata cuyas paredes y techos están profusamente decorados. Comienzas desde ahí a recorrer las distintas estancias dónde podrás encontrar cuadros, esculturas o trajes. En una de las salas se encuentra un gran número de juegos de mesa, que de hecho, puedes jugar. Están en inglés (como es obvio) pero se entienden fácilmente. Y si, hay gente jugando y puedes jugar con ellos o con tus acompañantes. Otro punto a favor de la visita es la sorprendente vista que hay de Kensington Gardens desde las ventanas del palacio. Conformes avanzas en la visita, los espacios de hacen más “personales” y encontraras la habitación en la que nació Victoria, así como los juguetes con los que habría jugado (niños o no, podeis jugar con ellos; siempre que después lo devolváis todo al baúl). La visita incluye salas con audiovisuales recreadas en las paredes, zonas de bailes e incluso una estancia para disfrazarte de la época. La joya de la visita (nunca mejor dicho) es el conjunto de esmeralda (tiara, pendientes, broche y colgante) que perteneció a la reina Victoria.

Para completar la visita hay distintas exposiciones temporales o especiales. En nuestra primera visita había una sobre los trajes de Diana de Gales, Lady Di. Amante de la moda o no, esos trajes impactaban al verlos. Lo que más me gusta de este lugar, es que en dos años consecutivos lo hemos visitado, y en ambos hemos encontrado “novedades” o cosas diferentes. Su nivel de interactividad es impresionante (juguetes, juegos de mesas, bailes, disfraces, lugares dónde escribir) y el recorrido muestra una coherencia que suma al ya de por si impresionante conjunto.

Holland Park y Hyde Park

Una vez terminamos la visita, compramos un pequeño cucurucho de helado y nos sentamos a disfrutar de las vistas; teniendo el lago delante nuestra y Kensington Palace a nuestra espalda. Tras ello, nos decidimos continuar con nuestro viaje. Cogimos el metro hasta Holland Park. Es otro parque enorme (no cómo Kensington y Hyde Park) pero aún así es de un tamaño considerable. Allí, lo que más nos llamó la atención fue el Kyoto Garden. Un lugar de paz y tranquilidad, para la contemplación (está prohibido jugar en esta zona o llevar a los perros). Es un jardín japonés en la ciudad de Londres, en la que se combinan elementos como agua, vegetación japonesa y una composición que nos hará pensar que hemos viajado al otro extremo del mundo. Es un lugar más alejado de los “circuitos turísticos” y se estuvo bastante más tranquilo. Si queréis ver un jardín diferente, si os gusta pasear, si queréis desconectar de la masificación; este es vuestro lugar.

Aprovechando que estábamos en la zona no nos podíamos ir de Londres sin encontrar la TARDIS. ¿No sabíais que hay una TARDIS en Londres? ¿No sabes lo que es una TARDIS? Time And Relative Dimensions In Space (TARDIS) es la nave del Doctor Who, protagonista de la famosa serie británica de ciencia ficción sobre viajes en el espacio y tiempo. Tiene una forma de cabina de policía británica. Justo al lado de ella se encuentra una boca de metro por lo que podíamos regresar a Kensington Park. Las fotos de la TARDIS la dejaré para la entrada que haga especial de Doctor Who, si no te quieres perder nada, recuerda seguirnos en nuestras redes sociales.

Siendo aproximadamente las 7 de la tarde y con todos los museos, atracciones y tiendas principalmente cerradas, nos dedicamos ya a pasear. En esta zona puedes ver una estatua conmemorativa de Peter Pan. Al final, entre el recorrido por los museos y los 3 parques, nuestro contador de pasos estaba que echaba humo. Por desgracia no tengo el número de kilómetros recorridos ese día de forma exacta, pero recuerdo que superaban los 23 kilómetros.

Tras regresar a la zona de nuestro hotel, y después de toda la caminata, nos merecíamos una cerveza bien fresquita. Ya los días anteriores habíamos visto un pub, The Finsbury, que tenía una zona de terraza y un interior con buen ambiente y música en directo. Así que, entramos en ella y pedimos una cerveza bien fría (le pedimos aquella que más se pidiera la gente). Estuvimos allí disfrutando un buen rato, reposando los pies y quedándonos encantados con ese lugar.

¡Y esto ha sido todo por hoy! Un día de lo más intenso. ¿Sueles andar mucho en tus viajes por ciudades? Si es así, ¿Cuál es tu récord? ¿Qué te gusta más pasear por zonas “urbanizadas” o por parques y jardines? ¡Déjanoslo en comentarios y estaremos encantados de hacer crecer esta comunidad viajera!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close